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Efemérides

Efemérides del 06 de Marzo

No se puede amar lo que no se conoce. Las efemérides cuentan la enorme historia del Glorioso INDEPENDIENTE de Avellaneda.

1941Independiente se encuentra en Paraguay de gira, el primer día del mes gana la Copa Intendente Municipal venciendo a Olimpia (hubo efeméride), y un día como hoy gana la Copa Ministerio de Hacienda al lograr el triunfo por 4 a 2 frente a Cerro Porteño, con un doblete de Arsenio Erico, uno de Antonio Ciraolo, y el restante de Emilio Reuben.

Segunda Copa Internacional amistosa que el equipo ganaba en la gira, y lograría una más dos días después frente a Nacional, el ex equipo del “Paraguayo de Oro”.

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1966Debut de Independiente en el Campeonato de Primera División 1966, el último torneo largo iniciado con el profesionalismo, porque un año más tarde se daría inicio a los torneos Metropolitano y Nacional, hasta 1985 cuando regresan los de duración anual.

En ese inicio de torneo Independiente visita y le gana a San Lorenzo por 1 a 0, con gol de Vicente De la Mata hijo, “Vicentito” o “Capotito”, apodos en diminutivo que acompañaron a ese gran futbolista por lo gigantesco que había sido su padre. Pero no es eso lo que interesa, lo que sí amerita la efeméride fue el debut en esa primera fecha de 3 futbolistas que dejaron una huella imborrable en la historia del club.

El primero de ellos fue Idalino Monges, con la camiseta número 2 en la espalda. El paraguayo jugaría 173 partidos hasta 1970, ganando el Nacional 1967 y el Metro 1970. Era un marcador central llegado de Cerro Porteño, donde jugaba desde 1960, y tuvo la gran responsabilidad de reemplazar al prestigioso Rubén Marino “Hacha Brava” Navarro, quien había integrado el equipo que hizo los cimientos de la mística copera del Rojo que tanto admiró todo el continente. Debutó un día como hoy y al poco tiempo la exigente hinchada lo fue aceptando, cumpliendo un gran ciclo siendo titular.

Lo suyo no fue la sutileza o la elegancia en la marca, pero aun así se hizo respetar en un equipo de paladar extremadamente negro. Su estilo era parecido a su antecesor mencionado, contaba con un gran juego aéreo donde pocos podían ganarle, una entrega incuestionable y mucha humildad. Formó líneas defensivas infranqueables en el club, primero con Roberto Ferreiro, David Acevedo y Ricardo Pavoni en el Nacional 1967, y más tardeen dupla con el uruguayo Luis Garisto en 1970. Luego volvió a Cerro Porteño y después pasó a Olimpia. También jugó para su Selección, siendo capitán de la misma.

El segundo debut que se produjo en aquella jornada, fue el de Aníbal Roberto “el Conejo”  Tarabini, quien jugó entre 1966 y 1970 la suma de 179 partidos convirtiendo 81 goles, siendo campeón del Nacional 1967 y del Metropolitano1970.

Puntero izquierdo hábil, encarador, con una notable capacidad goleadora a pesar de jugar sobre la línea de cal. Su promedio de 0,45 goles por partido en el club lo dice todo, un número que envidiarían hasta los centros delanteros. Para que se den una idea, Tarabini supera en promedio de gol a jugadores como Daniel Bertoni y Antonio Alzamendi. Una característica muy particular de Aníbal fue que, no solo hizo goles de zurda y derecha, sino que además ejecutaba penales con ambas piernas.

Surgió en Estudiantes de La Plata, debutando en 1960, pero para 1962 pasa a Temperley y sería en ese club donde llamaría la atención. Permaneció hasta 1965 deslumbrando en la Primera B, y allí lo fue a buscar Independiente, para tener una alternativa en lo que era el equipo bicampeón de América. Recordemos que en 1965 “Mariulo” Rodríguez tuvo lesiones y pasaría a Vélez, quedando Raúl Savoy en el sector izquierdo pero hasta 1968 cuando pasaría a Boca.

Una vez llegado al club se adaptó rapidísimo y se ganó su lugar a fuerza de encare, asistencias y goles, además de entrar perfecto en el paladar del hincha.

Fue clave para la obtención del Nacional 1967 en un muy recordado equipo, jugando en la ofensiva con Raúl Bernao, Osvaldo Mura, Luis Artime, Héctor Yazalde y Raúl Savoy, más “el Conejo” siempre por la franja izquierda. Aportó 7 goles para el título, siendo el tercer goleador del equipo detrás de los dos centrodelanteros, a los cuales les brindó muchos goles.

En el Metropolitano 1970 fue de mayor importancia todavía, se logró el título y Tarabini fue el que más goles hizo del equipo, con 14 anotaciones en 21 partidos, incluyendo un gol en la victoria 3 a 2 sobre Racing en la última fecha, para festejar el título en su cancha. 

Para 1971 pasa a Boca, pero no pudo mostrar el nivel que año tras año había mostrado en el Rojo. Luego se fue a México y jugó para Club Torreón (hoy ya desaparecido), y de allí emigró a Europa para jugar en Mónaco de Francia hasta retirarse en 1976. Tarabini también jugó para la Selección Nacional, y fue integrante del plantel que disputó el Mundial 1966, aunque no tuvo minutos de juego. Lamentablemente “el Conejo” sufrió un accidente de tránsito en 1997, perdiendo la vida cuando tenía 55 años.

El tercer y último debut que recordamos hoy, es el de Luis Artime, quien ese mismo año 1966 sería el goleador del país con 23 goles en 30 partidos (el torneo tenía 38 pero él jugó el Mundial), logrando ser por tercera vez el máximo artillero (anteriormente lo fue dos veces jugando para River), y repetiría el logro en el Nacional de 1967. Jugó en Independiente entre 1966 y 1968, disputando un total de 86 partidos con 53 anotaciones (promedio de 0,62), bastándole esos tres años para quedar en la memoria del hincha.

Surgió de Atlanta en 1959 y permaneció hasta 1961, jugando 67 partidos y anotando 50 goles, motivando a que River lo compre en 1962. En dicho club fue figura rutilante, hizo 70 goles en 80 encuentros, hasta que llegó al Rojo para seguir rompiendo redes. Junto a Bernao, Mura, Yazalde, Savoy y Tarabini, formó un notable ataque donde todos son ídolos.

Luego del Rojo pasó por Palmeiras, Fluminense y Nacional de Uruguay, dejando sin voz a todas las hinchadas con sus más de 400 goles de su carrera. Un delantero maravilloso que por supuesto también fue figura en la Selección Nacional jugando el Mundial 1966. Por otra parte, con la camiseta celeste y blanca tiene el record de mejor promedio de gol en toda la historia, ya que disputó 25 partidos y marcó 24 goles (0,96 de promedio).

Así fue que un día como hoy, en la visita a Boedo, se le gana a San Lorenzo con gol de un grande como “Vicentito”, y debutan tres glorias con la camiseta roja, en un torneo donde Independiente terminaría en el sexto puesto, pero sentando las bases del maravilloso equipo que se coronaría al año siguiente, siendo hasta hoy el campeón con el record de porcentaje de puntos obtenidos en toda la historia nacional.

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1968 – Independiente termina segundo en su grupo de la Copa Libertadores 1968, pero empatado con Deportivo Cali, por lo que hubo que jugar un partido desempate entre ambos para ver quien accedía a la siguiente fase, y dicho juego fue un día como hoy en el Estadio Nacional de Lima, Perú.

El Rojo jugaba la Copa por haber sido campeón del Nacional 1967, y en la competencia tuvo una primera fase muy irregular. Perdió sus dos partidos con Estudiantes de La Plata, le ganó ambos a Millonarios de Colombia, y con Deportivo Cali cayó como visitante e igualó como local, quedando empatado con éste último equipo en 5 unidades, mientras que el líder fue Estudiantes.

El reglamento no hablaba de diferencia de goles sino hubiese pasado directo Independiente, pero no fue así, y en cancha neutral hubo que decidir el segundo del grupo. El Rojo ese día formó con: Miguel Santoro; Andrés Martín (61’ Dante Mírcoli), David Acevedo, Idalino Monges y Ricardo Pavoni; Osvaldo Mura, José Pastoriza y Raúl Savoy; Raúl Bernao, Luis Artime y Aníbal Tarabini, con el D.T. Enrique Fernández Viola.

Arrancó muy bien el equipo y en 14 minutos llevó la supremacía a la red. Remate de Aníbal Tarabini que es rechazado por la defensa, y le queda a José Pastoriza para meter un derechazo directo al gol. Deportivo Cali salió a remontar la situación, y habría empatado de no ser por Ricardo Pavoni, salvando en la línea al Rojo por despejar de cabeza un remate de Roberto Álvarez.

Independiente aguantó los minutos de dominio de los colombianos, hasta que logró estirar la ventaja a los 35 minutos, cuando Raúl Bernao recupera una pelota y se va hasta el fondo del campo por derecha, y mientras todos esperaban el centro atrás, el “Loco” metió un remate cerrado entre el primer palo y el arquero José Toledo. A dos minutos de terminar la primera parte llegaría el tercer gol, cuando Luis Artime baja de cabeza la pelota para Aníbal Tarabini, que llega justo con la punta de su botín antes que la marca, la pelota iba directo a la red pero aún así volvió a aparecer Artime para rematar y asegurar el gol.

Una muy buena primera etapa del equipo, que generaba confianza luego de sus desempeños poco satisfactorios en los anteriores partidos. Sin embargo, todo se desmoronó en el segundo tiempo, porque el Rojo jugó muy mal, inseguro, lleno de dudas, sin solidez, y casi tira por la borda el partido. Deportivo Cali descuenta a los 55’ con gol de Iroldo, y a los 85’ Joaquín Sánchez marca otro tanto que hizo sufrir al Rojo hasta el final. Fue 3 a 2 y clasificación para Independiente, pero dejando una imagen no del todo buena.

El flojo rendimiento continuaría, y ya en la segunda fase de la Copa, el Rojo formó grupo con Universitario de Perú y una vez más Estudiantes, cayendo ambas veces con el equipo platense y ganando los dos juegos con los peruanos, para de esa manera quedar eliminado mientras Estudiantes continuó su camino de campeón.

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1977Independiente hace su debut en el Torneo Metropolitano 1977, visitando a Rosario Central (pero en cancha de Newell’s) y empatando 2 a 2. Miguel Manzi y Jorge González convirtieron para el local, mientras que Ricardo Bertoni y Daniel Astegiano lo hicieron para la visita. Ese día debuta con la camiseta roja un gran jugador del fútbol argentino y de la Selección nacional, me refiero a Omar Rubén Larrosa.

Nacido en Lanús, comenzó su carrera en Boca, en donde sus primeros sueldos se los pagó, sin que él se diera cuenta, el D.T. Adolfo Pedernera, para que pueda dejar de trabajar y se dedicara de lleno al fútbol, en clara muestra de confianza y de las condiciones que mostraba. Debutó en Primera División en 1967, pasando luego a Argentinos Juniors en 1969. Muestra un buen nivel y regresa a Boca, siendo campeón del Nacional 1970.

Emigra nuevamente y esta vez del país, porque se va a México a jugar en Pachuca y luego en Comunicaciones de Guatemala, hasta que en 1972 llega al Huracán de César Menotti donde logra ser campeón del Metropolitano 1973, en aquella época dorada del club de Parque Patricios, ya que suma dos subcampeonatos, y la semifinal de la Copa Libertadores 1974 en la cual fue eliminado justamente con el Rojo, campeón de esa competición.

Así, luego de un decenio de carrera, Larrosa llega a Independiente a principios de 1977. Ya venía de brillar en Huracán y continúa en ese nivel o incluso lo eleva, puesto que para muchos desplegó su mejor juego con la camiseta roja. Con su gran panorama de juego, su inteligencia como estratega, y su buena pegada para la precisión en los pases, se convirtió en pieza clave del mediocampo en los torneos logrados, siendo partícipe de la mayor hazaña mundial en una final, la del Nacional 1977 en donde Independiente se corona campeón con 8 jugadores frente a Talleres de Córdoba.

Él fue uno de los 3 expulsados en aquella bochornosa noche del árbitro haciendo todo lo posible para que Independiente no se corone. Un año más tarde vuelve a ser campeón del Nacional, esa vez en la final contra el River plagado de figuras y base de la Selección Argentina, al cual el Rojo logra vencer con un gran nivel de todo el equipo y los goles de Ricardo Bochini.

Dos títulos, 173 partidos jugados y 24 goles, es lo que dejó Omar en su paso por Independiente, que duró hasta 1980 cuando se marcha. Pasó brevemente por Vélez y luego a San Lorenzo, equipo que desciende en 1981 y entonces Larrosa decide retirarse del futbol.

Un gran volante ofensivo cuyo nivel era generalmente alto, tal es así que César Menotti lo convocó para el Mundial 1978 donde Argentina logra el título y él disputa dos encuentros, aunque fueron 11 las veces que representó al país.

Colaboración: Hernán Paglieri-Vicepresidente Peña Roja Daniel BertoniSan Andrés de Giles

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