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Efemérides

Efemérides del 24 de Marzo

No se puede amar lo que no se conoce. Las efemérides cuentan la enorme historia del Glorioso INDEPENDIENTE de Avellaneda.

1965Día impresionante en la historia del club, con dos efemérides dobles, por lo cual vayamos con calma. Ésta primer efemérides doble cuenta con un partido trascendental, en el cual se dio el debut de un jugador que no solo fue de los mejores en la historia roja, sino que lo fue de la historia nacional y continental.

Vamos a lo primero, un día como hoy se da por primera vez en la historia nacional, el cruce de dos equipos argentinos en la Copa Libertadores de América, que fue la primera bajo esa denominación ya que hasta 1964 se llamaba Copa de Campeones de América, y sólo accedían a jugarla el campeón de cada país. Entonces se preguntarán las razones de cómo jugaron dos argentinos si campeón sale uno solo, y la respuesta es sencilla. El líder del fútbol argentino que accedió a esta edición 1965 de la Copa, era Boca por ganar el Campeonato 1964, mientras que Independiente accedió a jugarla por ser el último campeón de la competición continental, tal cual lo marcaba el reglamento.

De esa manera es que se enfrentan Independiente y Boca, en el estadio de River y por la fase de semifinales de la Copa, ya que el Rojo accedía a esa instancia también por ser último campeón, y una vez más repito el término, tal cual lo marcaba el reglamento, para Independiente y para todos los clubes participantes. El equipo que sale a la cancha ese día fue: Miguel Santoro; Roberto Ferreiro, Juan Guzmán, Rubén Navarro y Ricardo Pavoni; Osvaldo Mura, David Acevedo y Mario Rodríguez; Raúl Bernao, Roque Avallay y Raúl Savoy, con Manuel Giúdice como D.T. Mientras que Boca, plagado de figuras en ese entonces y un ídolo del Rojo, presentó a: Roma, Silvero, Marzolini, Rattín, Simeone, Orlando, Ayres, Menéndez, Rojas, González y Grillo, con un DT de gran identificación con River en su etapa de jugador, me refiero a Aristóbulo Deambrossi.

Empieza el partido e Independiente sale con todo a comerse a Boca, y eso se traduce rápidamente en el resultado. Iban14 minutos cuando luego de una gran tapada de Antonio Roma, el rebote le queda al “Petiso” Osvaldo Mura y marca el 1 a 0. Unos instantes después, Mario Rodríguez marca el 2 a 0 a los 16 minutos de juego. Fue una ráfaga del Rojo traducida en una diferencia sustancial. No se movería más el marcador hasta el final del juego, siendo ese el resultado final, agregando que el partido se convirtió en una clásica lucha copera de esos tiempos más que en un espectáculo de fútbol. De todas maneras, las crónicas no dudan en expresar el justo triunfo del Rojo, mientras que en relación a la pierna fuerte, la misma fue empleada por los dos equipos.

Pero hubo una situación más en el partido que fue y sería clave en la llave. Se dio en el segundo tiempo, a los 67 minutos, cuando un defensor del Rojo toca con la mano la pelota dentro del área y hay penal para Boca. Lo ejecuta Norberto Menéndez, pero un por entonces muy joven Miguel Ángel “Pepé” Santoro, realiza una tapada maravillosa del disparo, da rebote y la pelota pega en el travesaño, y cuando los jugadores de Boca llegaban para empujarla, “Pepé” se recupera de su esfuerzo y la embolsa manteniendo la victoria 2 a 0 hasta el final. Miren si habrá sido clave la jugada del penal, que Independiente superaría la llave y accedería a la final de aquella Copa por 1 gol de diferencia.

Ahora sí, saliendo del trascendental e histórico triunfo sobre Boca, vayamos al debut que mencioné al principio de la doble efeméride. Quien se calzó la camiseta de Independiente por primera vez en ese partido fue el gigantesco Ricardo Elbio “el Chivo”  Pavoni. Y lo primero que hay que decir sobre él, es que fue quien cometió la mano que significó penal para Boca en el partido en cuestión. Fue lanzándose a sacar la pelota sobre la línea cuando tenía destino de gol.  De no ser por Santoro, seguramente se recordaría el debut de Pavoni de forma poco grata, aunque más allá de esa mano, es justo decir que fue la figura del equipo y del encuentro.

Generalmente en los debuts de algún futbolista intento repasar toda su campaña en el club, pero en esta ocasión y tratándose de alguien cuya trayectoria en Independiente es de la más notables de la historia, voy a optar por solamente aportar algunos datos, ya que por otra parte durante el año hay una gran cantidad de efemérides sobre Pavoni para poder brindarles lo mejor de él.

El “Chivo” es sinónimo de copas, de vueltas olímpicas, de mística, de gloria, de campeón, de todas las palabras majestuosas que se puedan usar para hablar de un futbolista, siendo incluso sinónimo de Independiente mismo, porque la asociación de su apellido al Rojo es inevitable. Jugó solamente con la camiseta roja en Argentina y lo hizo en 502 ocasiones, convirtiéndose en el extranjero que más partidos jugó en el club, pero además, ocupa el segundo puesto detrás de Ricardo Bochini como el futbolista con más actuaciones en toda la historia de Independiente.

Ahora veamos un poco qué hizo Pavoni en sus 495 actuaciones. Comenzaron un día como hoy de 1965 y ese año fue campeón, terminando su carrera en 1976 y siendo campeón nuevamente. Pero en esas 12 temporadas sus títulos fueron también 12, a saber: Torneo Nacional 1967, Metropolitanos 1970 y 1971, Copas Interamericanas 1973, 1974 y 1976, Copas Libertadores 1965, 1972, 1973, 1974 y 1975, y Copa Intercontinental 1973.

En ese lapso de tiempo convirtió 63 goles, convirtiéndose en el defensor más goleador de Independiente. En el Nacional 1971 se transforma en el primer defensor del club en salir goleador de un torneo con sus 6 anotaciones. Pero durante el año 1974 fueron 15 sus goles en competencias locales, incluyendo dobletes. Por otra parte, ese año también se convierte en el primer defensor de la historia del Rojo en convertir un gol en una final de Copa, fue en la Libertadores de ese año frente a San Pablo y para ser campeón, y lo repitió en la final de 1975 frente a Unión Española.

Es el mejor lateral izquierdo en la historia de Independiente, siendo además de lo mejor en la historia del país junto con Silvio Marzolini. Pero la figura de Pavoni es un emblema para el futbol continental, y prueba de ello es ser elegido como el lateral izquierdo del equipo ideal en la historia de la Copa Libertadores. Dicha competencia, Pavoni la ganó 5 veces, transformándose en el que más veces levantó la Copa con la misma camiseta, y el segundo con mayor cantidad de logros, solamente superado por Francisco “Pancho” Sá que acumuló 6 entre Boca e Independiente.

Llegó de Defensor Sporting de Uruguay recomendado por Juan Corazzo, para reemplazar a un ídolo compatriota como Tomás Rolan, pero Pavoni escribió su propia historia instalándose para siempre como una leyenda del futbol sudamericano. Cruces salvadores y certeros, salvadas espectaculares sobre la línea de gol por saber colocarse detrás del arquero, escaladas por izquierda sin cesar, una pegada extraordinaria, fortaleza física y sacrificio, casi impasable en el mano a mano, una buena riqueza técnica, pierna templada, carácter, jerarquía, mentalidad ganadora, liderazgo, capitanía, un auténtico emblema. Parece mucho pero son sólo algunas características de este monstruo, del cual puede decirse sin miedo que tenía todo lo que un marcador de punta perfecto debe tener.

Nunca se fue de Independiente, permanece hasta hoy en día dentro del club mostrando siempre una humildad impresionante. Trabaja en inferiores, visita peñas de todo el país, siempre con una sonrisa y dispuesto a todo lo que el hincha requiera de él.

Esto es todo por hoy sobre el “Chivo”, pero reitero, queda mucho más para hablar sobre él y no va a faltar oportunidad durante el año. Dejo el video de los goles y la jugada del penal, no hay imágenes del “Chivo” ese día, pero también las habrá en distintas efemérides:

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1974 –Pasemos a la segunda efemérides doble del día, recuerden que les dije que se trataba de una jornada tremenda en la historia del club, y en este caso tenemos otro partido y otro debut, pero en esta ocasión es un clásico de Avellaneda y el debut es una historia que debe ser la de mayor ternura en la historia de Independiente.

Vamos a lo primero, un día como hoy Independiente como local le gana a Racing por 4 a 1, con 3 goles del “Maestro” Ricardo Enrique Bochini y uno del “Negro” Rubén Galván. Fue por la denominada fecha interzonal o intergrupo del Torneo Metropolitano 1974.

Además, fue la única vez en su carrera que Bochini marcó 3 goles en un partido, a menos de dos años de su debut, lo que lo llevó a ser la tapa de El Gráfico posterior al partido, siendo la primera vez que aparecía en la tapa del medio gráfico deportivo más importante de la historia nacional, aunque claro luego, vendrían muchísimas tapas más.

El equipo aquel día formó de la siguiente manera: Miguel Santoro; Héctor Cabezal, Francisco , Osvaldo Carrica (86’ Hugo Abdala) y Ricardo Pavoni; Rubén Galván, Alejandro Semenewicz y Ricardo Bochini (85’ Hugo Saggioratto); Agustín Balbuena, Ricardo Ruiz Moreno y Luis Giribet, con Roberto “Pipo” Ferreiro como D.T. En relación al desarrollo del encuentro, hay que decir que Independiente fue justo ganador del clásico de principio a fin. A los 9 minutos hubo un tiro libre desde lejos, Ricardo Pavoni lo ejecuta con unos de sus habituales fierrazos de zurda y la pelota da en el poste, para que Bochini capture el rebote y defina a la red con izquierda. A los 14’ el “Maestro” hace una doble pared con Ricardo Ruiz Moreno, la pelota deriva en Luis Giribet que remata al arco y el arquero la tapa, pero da rebote y el mismo nuevamente es aprovechado por el “Bocha” para que anote el 2 a 0.

Descontó Ramón Mifflin para Racing a los 38, pero rápidamente, a los 40’, Rubén Galván se encargó de apagar toda esperanza de la visita, porque clavó un golazo desde más de 30 metros mediante un violento remate de pierna derecha.

En apenas un minuto de la segunda etapa llegaría el 4 a 1 final, tras una jugada de Agustín Balbuena por derecha, llega el pase para Bochini que con mucha serenidad se acomoda, levanta la cabeza, y define sutilmente contra un palo dejando estático al arquero.

Las crónicas del encuentro no dan lugar a dudas de la victoria, más bien todo lo contrario, porque expresan que debió ser una goleada mayor e incluso de cifras inusuales. Fue un monólogo total del Rojo, mostrando un enorme repertorio ofensivo, y en la segunda etapa fallando goles cada uno de sus jugadores de ataque. Además el plantel había jugado en Bolivia un amistoso frente a Oriente Petrolero solamente tres días antes, ganando con goleada 4 a 1, y llegó del país vecino recién la noche anterior al partido de un día como hoy.

Les dejo el video de los 3 goles de Bochini, comentados por el excelente periodista Gonzalo Bonadeo, pero si prestan atención, él va a comentar que ese día hizo dos goles más el “Mencho” Agustín Balbuena. Mi intención no es criticar a un periodista de semejante reputación, pero en esta ocasión está equivocado.

En primer lugar el partido terminó 4 a 1, si Bochini hizo 3 ningún jugador puede haber convertido dos goles más, sino no sería coincidente con el 4 a 1 final. En segundo lugar el partido aparece mal fechado en el video, porque dice día correcto, mes correcto, pero colocan el año 1973, y en el Metropolitano de ese año ambos clásicos fueron empate en 0.

En tercer término, tal vez Gonzalo se equivoque con el otro clásico disputado ese año, cuya victoria fue para el Rojo también, con resultado 5 a 1 el 19 de mayo, pero en dicho partido Bochini no convirtió ningún tanto, y el que sí se anotó con dos goles fue Daniel Bertoni. O tal vez, esté equivocado con el Metropolitano de 1975, donde Independiente nuevamente gana por 5 a 1 y en ese partido sí, Balbuena es autor de dos tantos. Es a razón de todo esto que considero que Bonadeo se confunde, como seguramente yo me equivoque en muchísimas efemérides.

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Aquí va el video:

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Ahora bien, pasemos a la segunda parte de la efeméride, y recuerden que les anticipé sobre un debut en el partido cuya historia es de las más tiernas del club. No fue el debut de un goleador histórico, ni siquiera el del goleador de aquel año, tampoco el de algún volante que haya ennegrecido aún más el paladar, ni el de un defensor de pierna templada, ni de ningún futbolista. Tampoco fue el debut de ningún D.T. que haya guiado al equipo a ganar alguna de las tantas copas de los 70, ni un integrante de un cuerpo técnico, mucho menos el primer día de trabajo de algún dirigente que haya engrandecido la historia roja. Para empezar a hablar de este debut, voy a tomar una frase que expresó el gran Roberto “Pipo” Ferreiro: “SE CANSÓ SE SALIR CAMPEON”. ¿A quién se refería? A Boneco, el perro más famoso que haya dado la historia del futbol nacional, y el más famoso en la historia de la Copa Libertadores.

Es que ese 24 de marzo frente a Racing, Boneco entró por primera vez a la cancha junto al equipo, llevado por Ricardo Pavoni, y aquí les voy a contar la historia, mágica pero real, del perro más multicampeón del fútbol en el mundo.

A comienzos de los años 70 un linyera brasileño residente en Buenos Aires, Juan Carlos Malodín, apodado “Lolo”, había caído en tal nivel de depresión que tenía decidido quitarse la vida, abandonándose a suerte y verdad bajo un puente en el barrio de Palermo. Una de sus piernas tenía gangrena y, según los médicos, sin posibilidades de ser salvada. Pero apareció de la nada un perro que comenzó a lamerle la herida durante días y días y, milagrosamente, la gangrena desapareció.

“Lolo” recuperó las ganas de vivir con ese gesto de amor del animal, y se hizo inseparable del perro que lo había salvado física y mentalmente. Bautizó a su mascota con el nombre de Boneco, cuya traducción al portugués significa “muñeco”, y le enseñó a hacer todo tipo de piruetas. De a poco se hicieron famosos, los contrataban para cumpleaños y fiestas infantiles donde el animal deslumbraba con su carisma y sus acrobacias.

Un tiempo después la dupla Lolo-Boneco llegó a Independiente, el nexo fue Hugo Doliani, un allegado al club que conoció a Lolo en la calle y entabló amistad con él. Lolo le comentó que su sueño era que Boneco entre a la cancha con el equipo de sus amores, y Doliani hizo el resto.

Así fue como un día Lolo accedió al vestuario del Rojo y contó su sueño a los jugadores, que no tuvieron problemas en aceptar, pero no se imaginó nadie que eso que empezaba como un favor pronto se trasformaría en una religión. Y es que el perro se convertiría en mascota oficial de la institución, gracias al gran cariño que le tomaron los jugadores que, como si fuera poco, no se cansaban de ganar títulos, por lo que Boneco pasó a ser una especie de gurú o talismán.

Luego de su debut un día como hoy, Boneco empezó a salir con el equipo siempre que jugaba en Avellaneda, y después lo empezó a hacer en el interior. Se hizo parte fundamental del plantel que lo adoraba, y finalmente llegó a la fama internacional viajando con la delegación a todos lados donde tuviera que presentarse por Copa Libertadores. Posaba de forma maravillosa para las fotos, recibía ovaciones tal cual las de un ídolo futbolista, y obviamente, daba las vueltas olímpicas en cada título.

Además de la frase inicial de Ferreiro, son muchos los futbolistas que siempre lo recordaron, por ejemplo Pavoni o el “Bocha”, que llegó a decir que era muy importante para ellos, uno más del plantel, y que si algún día no viajaba el equipo sentía su ausencia. Pero también los rivales, porque Percy Rojas contó que aún jugando para Universitario de Lima quería conocer a la mascota cuando venían a la Argentina, y que mucha gente de Perú todavía lo recuerda.

Boneco empezó a trascender el campo de juego, por ejemplo asistiendo a las cenas del plantel multicampeón de esos años, en las cuales realizaba un truco que los ex jugadores disfrutaban pero no podían explicar cómo era que lo hacía. Resulta que “Lolo” le ponía un pañuelo en la boca y le nombra a un jugador cualquiera y Boneco iba y se lo llevaba, luego nombraba otro del plantel y se repetía el acto sin errores. ¿Cómo no lo iban a querer y sentirlo parte fundamental del plantel? Pero en esa intimidad no termina la fama de Boneco, porque llegó a la televisión Argentina para que lo adore el país. Era la mascota de la tira “Gorosito y Señora” de Canal 13, y hasta el joven actor más conocido del país, Marcelo Marcote, que trabajaba en las novelas más miradas de la TV, se fotografió feliz el día que pudo conocerlo.

Boneco el de la tele, Boneco el de Independiente, Boneco aclamado por multitudes, ese Boneco fue sin lugar a dudas un gran ejemplo de fidelidad incondicional con su dueño, ya que para 1978 mientras la mascota posaba con el banderín de propaganda del Mundial, la salud de “Lolo” se deterioró hasta que finalmente falleció. Durante el velatorio Boneco se la pasó debajo de su ataúd claramente triste según los testigos, y luego acompañó al cementerio a su dueño, quedándose allí totalmente negado a recibir alimentación alguna, dejándose morir hasta que eso sucedió impactando al mundo Independiente y conmoviendo a todo aquel que lo haya conocido.

Termino esta maravillosa historia retomando la frase de Ferreiro y agregándole mi propia opinión: “SE CANSÓ DE SALIR CAMPEÓN, CON INDEPENDIENTE…Y EN LA VIDA”.

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Les dejo un video homenaje a Boneco:

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2009Fallecimiento de Juan José Maril, un gran puntero derecho que jugó desde 1939 a 1945 en el club, vistiendo la camiseta un total de 147 oportunidades y marcando 23 goles, para ser campeón de Primera División en 1939, y ese mismo año ganar la Copa Adrián Escobar (convirtió un gol en la final frente a San Lorenzo), la Copa Ibarguren y la Copa Aldao, más una decena de torneos no oficiales de la época.

Se había iniciado en Ferro, debutando en 1936 y permaneciendo hasta 1939 con un rendimiento notable. Desde ese club se dio su llegada al Rojo, que era el campeón vigente del país con un equipo épico cuyos records jamás fueron alcanzados en toda la historia. En dicho equipo Maril se ganó su puesto y fue titular en reemplazo de José Vilariño, siendo uno de los pocos cambios que hubo entre los titulares de 1938 y 1939.

De esa forma pasó a integrar la delantera más letal que haya dado nuestro país, formándose con él, Vicente De la Mata, Arsenio Erico, Antonio Sastre y Juan Zorrilla, que siguieron la línea del año anterior y destrozaron todas las redes del fútbol argentino. Fueron 104 goles en 34 encuentros disputados durante 1939 para volver a ser campeón, cifra que habla por sí sola de aquel equipo. Maril aportó 6 anotaciones en sus 22 partidos jugados, aunque lo suyo no era el gol sino el desborde para enviar la pelota a sus compañeros.

En 1945 volvió a Ferro para retirarse en dicho club un año después. Además jugó 4 partidos para la Selección Nacional en 1940. Falleció un día como hoy a los 90 años de edad.

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2012Fallecimiento de Jorge Alberto Maldonado, “Chivita” o “Perita”, ídolo absoluto de Independiente, jugando 178 partidos con un gol entre 1956 y 1964, para ser campeón de Primera División en 1960 y 1963, así como también de la Copa Libertadores 1964, siendo Jorge el capitán que realizaba el saludo histórico de la institución.

Era volante de recuperación al principio y luego fue defensor central. Recio, impasable, llegó a convertirse en capitán y líder total ante la ausencia de Rubén Marino Navarro, actuando en todos los sectores del mediocampo y la línea defensiva. Una especie de comodín desde mitad de cancha hacia atrás, gracias a sus aptitudes de juego pero también a su enorme entrega por la camiseta. Surgió de las inferiores de Platense, club con el cual debuta en Primera y juega más de 100 partidos, hasta llegar a Independiente en 1956 y consolidarse rápidamente.

En 1960 Independiente sale campeón luego de 12 años de sequía, y gran mérito en ese título lo tienen los férreos jugadores del mediocampo hacia atrás, entre ellos Rubén Navarro, Tomás Rolan, David Acevedo, “Chivita” Maldonado y Alcides Silveira. En aquel campeonato se perdieron solamente 6 partidos de 30 disputados, siendo el Rojo el menos derrotado. En 1963 vuelve a ser campeón y nuevamente la solidez defensiva es una característica del equipo, perdiendo apenas 3 de 26 partidos.

Como dije al principio, Maldonado fue el primer capitán del club en realizar el mítico saludo que se convirtió en ritual histórico del club, y que consiste en entrar al césped de juego con una caminata, colocarse en el centro del campo, él por delante de sus compañeros, y levantar los brazos en alto para saludar a las multitudes de las tribunas, antes y después de cada partido. Muchos periodistas le han adjudicado la idea de esa tradición a él, pero lo cierto es que el saludo fue creación del preparador físico Manuel González García, integrante del cuerpo técnico de Manuel Giúdice. Nació una vez terminada la temporada de 1963, y quien iba a ser el primero en hacerlo era Rubén Marino Navarro, pero a partir de la fractura que sufrió en mayo de 1964, la capitanía pasó a “Chivita” Maldonado para que dé inicio al ritual que quedó sellado en las dos primeras Copas Libertadores del club.

Maldonado fue clave en 1964 para la obtención de la primera de esas Copas, siendo también la primera para el futbol argentino, donde hubo tremendos enfrentamientos contra Santos de Pelé que era el mejor equipo del mundo, o la final frente a Nacional. La solidez de “Chivita”, Roberto Ferreiro, David Acevedo, Juan Guzmán y Tomás Rolan, servía para que los atacantes jueguen siempre libres de toda preocupación. Luego sirvieron de referentes a la también estupenda defensa que formaría el Rojo para los años 70.

Después de aquel logro continental Maldonado se va del club, pasó a Colo Colo y se retiró en All Boys en 1966. También supo jugar en dos ocasiones en la Selección Nacional. Posterior al retiro fue DT de varios equipos del ascenso, incluyendo a Cipolletti, con quien logra ascender en 1973. El enorme “Chivita” Maldonado, padre de nuestra famosa mística copera, fallecía un día como hoy a causa de una enfermedad.

Colaboración: Hernán Paglieri-Vicepresidente Peña Roja Daniel BertoniSan Andrés de Giles

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