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Efemérides

Efemérides del 27 de julio

Para algunos, un recuerdo, para otros es conocer nuestra inmensa historia…

1970Última y definitoria fecha del Metropolitano 1970, la 21, con Independiente y River peleando por coronarse. El Rojo era el equipo que más se destacaba en el torneo promediando el mismo y parecía que sería cómodo Campeón, pero cae con River en la fecha 17, con Vélez en la 18, empata en la 19 contra Gimnasia y Esgrima La Plata, y cae como local frente a Platense por la 20. Un gran derroche de puntos mientras que River aprovechó para sumarlos y e igualar al Rojo en la cima, aunque éste tenía mayor cantidad de goles a favor.

Así llegamos a un día como hoy donde todo se definiría. Independiente bajo mucha presión, ya que River había jugado su partido tres días antes recibiendo a Unión y dándole una gran paliza al vencerlo por 6 a 0, para de esa forma alcanzar la suma de 27 puntos, con 42 goles a favor y 24 en contra (Diferencia + 18).

Uno de los equipos que jugaron el campeonato:

Mientras Independiente se encontraba con 25 puntos, 40 goles a favor y 23 en contra (diferencia + 17).El reglamento decía que en caso de empate se definía por diferencia de gol, y en caso de persistir igualdad en cuanto a la diferencia de gol se definía como ganador al equipo que hubiese logrado más goles a favor.

Otro de los equipos que jugaron el campeonato:

Esas condiciones obligaban a Independiente a ganar por 2 a 0, para así empatar a River en puntos pero superarlo por diferencia de gol alcanzando + 19. Pero por si la presión fuese poca, aun no les dije el rival al cual había que enfrentar en esa última fecha. Y sí, se trataba del mismísimo clásico de Avellaneda, y el escenario era su propio estadio. Tres años atrás, se había dado una situación similar en el Nacional de 1967, cuando Independiente recibió a Racing en la Doble Visera y por la última fecha le ganó por 4 a 0 para dar la vuelta Olímpica, esta vez era en su cancha, y Racing que deambulaba por mitad de tabla no quería por nada del mundo que se grite ¡Campeón! en su casa.

Los 11 que salieron a la cancha fueron: Miguel Ángel Santoro; Eduardo Commisso, Idalino Monges, Luis Garisto (Dante Mírcoli) y Ricardo Pavoni abajo; al medio Vicente De la Mata (h), Miguel Ángel Raimondo (Alejandro Semenewicz) y José Omar Pastoriza; y arriba Eduardo Maglioni, Héctor Yazalde y Aníbal Tarabini, dirigidos por Manuel Giúdice. Mientras que los vecinos formaron con: Cejas; Wolff, Perfumo, Rocchia y Díaz; Squeo, Aguirre y Benítez; Lamelza, Cárdenas (García Sangenis) y Domínguez, siendo el DT Juan Urriolabeitia.

Todo arranca de pésima forma para el Rojo, porque apenas iban 9 minutos y Jorge “Chino” Benítez marca el 1 a 0 para el local. Pero a los 21 minutos lo empata Aníbal Tarabini de penal, y aquí hagamos un alto en el partido.

Resulta que el penal fue la polémica del encuentro, y no en cuanto a su sanción por clara falta sino por su ejecución, la cual se repitió no una sino dos veces, hasta que en el tercer disparo Tarabini convirtió. Hasta el día de hoy muchos hinchas longevos de Racing hablan de robo, arreglo, injusticia, etc., etc. por esa situación, pero lo cierto es que en la primera ejecución del “Conejo”, al momento de patear el arquero Agustín Cejas tiene ambas piernas por delante de la línea de meta, y apenas tapa el remate el árbitro, Humberto Dellacasa, hace sonar su silbato marcando correctamente que se había adelantado. Tarabini acomoda la pelota para su nuevo disparo, y antes de realizarlo Cejas nuevamente se encuentra fuera de la línea, y una vez más contiene el remate pero, de forma lógica, Dellacasa le vuelve a señalar que no respetó el reglamento, por lo cual el penal fue ejecutado por tercera vez y ahí sí, Tarabini la mandó adentro del arco.

Las imágenes de video del partido tal vez no son del todo claras, por su calidad y por el enfoque no del todo correcto al momento de las ejecuciones, pero los medios gráficos no dejaron lugar a dudas ni en cuanto a fotos de los momentos exactos ni en cuanto a la cobertura, explicando claramente como Cejas había violado el reglamento dos veces de la misma manera.

Ahora sí, volviendo al desarrollo del encuentro, Independiente lograba el empate y recuperaba la fé,  pero duró realmente muy poco. Solamente 2 minutos después de lograda la igualdad, Roberto Perfumo vuelve a colocar a los vecinos en ventaja, y una vez más se ponía todo cuesta arriba para el Rojo. A los 37 minutos llegaría la igualdad, gracias a un zurdazo de Eduardo Maglioni tras recibir un pase de cabeza de José Pastoriza, y así terminó la primera etapa, yéndose 2 a 2 al descanso y a sacar la calculadora.

En ese momento el Rojo alcanzaba 42 goles a favor (igual a River) y 25 en contra (River tenía 24), por lo cual River era Campeón por diferencia de gol +18 sobre +17. Pero directamente era Campeón por sumar 27 mientras que Independiente empatando llegaba a 26. Entonces debía hacer otro gol sí o sí, porque de esa forma igualaba en puntos a River, igualaba la diferencia en +18 y se consagraría al quedar con 1 gol más a favor, 43 sobre 42.

El segundo tiempo del partido fue de alto nivel dramático, Carlos Squeo y Ricardo “Chivo” Pavoni fueron expulsados por juego brusco, y promediando la etapa Maglioni anota un gol pero fue anulado por posición adelantada. A esas alturas el dramatismo era extremo, y excedía el campo de juego y Avellaneda, porque en Núñez muchos simpatizantes de River se encontraban en su estadio esperando poder festejar el título, coronación que se les venía postergando hacía ya 13 años desde su último logro en 1957.

Conforme avanzaban el reloj en la segunda etapa, aumentaba la tensión y el nerviosismo, pero a falta de 9 minutos para el final llegaría la jugada ansiada por el pueblo rojo.  José “Pato” Pastoriza mete una pelota cruzada al área, Héctor “Chirola” Yazalde la controla de pecho y saca un remate cruzado, directo a la red para un grito desaforado de gol que muchos hinchas jamás olvidaron. Luego de eso no hubo tiempo para más, e Independiente en la cancha de los vecinos se consagró Campeón del Metropolitano 1970, por un gol de diferencia sobre River.

Después del magnífico equipo campeón de 1967, Independiente era animador de los torneos de la época, siempre con un plantel de jerarquía, sin embargo parecía faltar algo. Así fué que para ese año 1970 fueron a buscar al D.T. Manuel Giúdice, quien en su etapa anterior tuvo un proceso magnífico (Campeonato 1963, Copa Libertadores 1964 y 1965), y Manuel nuevamente no falló. Con un equipo de gran potencia física, mucho despliegue y un estado anímico altísimo, se llegó al título.

Además del 11 inicial ya mencionado, fueron muy utilizados jugadores como Raúl “Loco” Bernao (jugó 18 de los 21, era titular), Alejandro “Polaco” Semenewicz (También era titular, jugó 18 cotejos), Ramón Adorno (13 partidos), Dante “Tano” Mírcoli (6 partidos), Horacio Cirrincione, Alberto Tardivo, etc.  El equipo logró 12 victorias, 3 empates y tuvo 5 caídas, con los goles ya mencionados. El máximo anotador fue Aníbal Tarabini con 14, 2 goles menos que Oscar Más de River que fue el goleador del campeonato, y dos goles más que Héctor Yazalde que con 12 fue el segundo goleador del plantel.

Una vez más la vuelta Olímpica era enfrentando a Racing, pero como dije, esta vez fue en su casa, y para agregar más angustia a los vecinos les dejo un dato. Independiente alcanzaba 7 títulos a nivel local, y con esa cantidad superaba a Racing que tenía 6, para desde ese año hasta hoy, estar por encima en cantidad de coronaciones profesionales.

Ahora bien, nos podemos hacer la siguiente pregunta: ¿Por qué Independiente campeón del Metropolitano 1970 no juega la Copa Libertadores 1971, y el Rojo campeón del Metropolitano 1971, en cambio, juega y gana la Copa 1972?.   Paso a explicar la respuesta a esa pregunta. Desde 1967 se crearon los campeonatos Nacionales y Metropolitanos, y para acceder a un cupo en la Copa solamente se tenía en cuenta al Torneo Nacional. De esa forma, los dos cupos otorgados a la Argentina lo ocupaban el Campeón y Subcampeón de dicha competencia, por eso Independiente no juega la Libertadores 1971.

Otro de los equipos que jugaron el campeonato:

Pero entonces ¿Cómo juega la de 1972?, fue por la modificación para ese año en cuanto a la clasificación en la Copa, naciendo la Liguilla Pre-Libertadores, en la cual se enfrentaron el campeón Metropolitano (Independiente) y el subcampeón del Nacional (San Lorenzo).

 A partir de allí la forma de clasificación se modificaría muchas veces, por ejemplo, para la Copa de 1974 el Campeón del Metropolitano 1973 (Huracán) entró directamente. Para la Copa de 1976 River entró por ser Campeón del Nacional y del Metropolitano, y el otro cupo se definió entre los dos Subcampeones. Y así se puede seguir año tras año revisando modificaciones, que fueron cada vez más al ampliarse la cantidad de cupos para jugar la Libertadores, hasta llegar a la actualidad y los diversos modos de clasificación.

Les dejo algunos videos:

El primero el del triunfo 5 a 1 sobre Huracán en la segunda fecha, con goles de Tarabini, Pavoni, dos de Adorno, y Yazalde.

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El Segundo la victoria 2 a 1 a Colón en la fecha 6, con goles de De la Mata (h) y Tarabini.

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Y el tercero, el del triunfo consagratorio de un día como hoy.

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1984Finalísima de la Copa Libertadores 1984, jugándose el partido de vuelta entre Independiente y Gremio, con la ventaja de 1 a 0 para el conjunto de Avellaneda lograda en el partido de ida que he repasado hace apenas tres días, encuentro conocido como “El partido perfecto”.

No voy a repetir todo nuevamente, simplemente decir que muy pocas veces se había visto en una final de Libertadores tanta superioridad futbolística de un rival sobre otro. Esa superioridad de Independiente fue reconocida tanto por la prensa brasilera por sus calificaciones, por la hinchada de Gremio aplaudiendo al equipo durante el partido, y de los mismos jugadores rivales en las declaraciones posteriores al encuentro.

Pero a pesar de todo eso, la diferencia en goles fue la mínima, sin traducirse en el marcador lo que futbolísticamente había sido goleada. Por eso Independiente no podía relajarse para este partido en su casa, porque el Gremio era todavía el Campeón vigente del Continente y el Campeón Mundial, constituyéndose como un rival durísimo de primer nivel.

En una fría noche de viernes en la Doble Visera, la gente colmó el estadio al extremo siendo uno de los record de recaudación hasta ese entonces. Fueron más de 70 mil personas las presentes, y las formaciones para el partido fueron, en Independiente: Carlos Goyén; Néstor Clausen (18’ Rodolfo Zimmermann), Hugo Villaverde, Enzo Trossero y Carlos Enrique en defensa; al medio Ricardo Giusti, Claudio Marangoni, Ricardo Bochini y Jorge Burruchaga; y arriba Sergio Bufarini y Alejandro Barberón, bajo las órdenes de José Omar “Pato” Pastoriza. Mientras que Gremio lo hizo con:  João Marcos; Casemiro Mior, Baidek, Hugo De León y Paulo César en defensa;China, Osvaldo y Luis Martíns; Renato Gaúcho, Guilherme y Tarciso, con el D .T.Carlos Fröner. Aclaro que no me voy a explayar analizando el equipo rival, porque eso ya lo hice en la efeméride de la primera final hace tres días.

Se esperaba otra lección de buen juego como en Brasil, pero lo cierto es que Gremio vino decidido a no comerse otro baile, e Independiente a no arriesgar demasiado lo realizado de visitante. A raíz de eso, se dio un partido muy luchado y trabado en el medio, mucho más parecido a los cotejos que acostumbraba la Copa en momentos definitorios. En menos de 20 minutos Néstor Clausen se lesiona, siendo retirado y cambiado por Rodolfo Zimmermann como lateral derecho, sin afectar la estructura táctica.

En medio de mucha imprecisión de pases en los dos equipos, Ricardo Bochini se fue consolidando como una de las figuras del partido. Mientras que el mejor del rival fue Renato, el único generador de peligro para Gremio, ganando muchas veces a su marca que era Enrique, pero sin recibir apoyo alguno del ataque en el conjunto brasileño. La otra figura de la jornada fue Hugo Villaverde, con una gran marcación de su territorio y también con sus cruces a espaldas de los laterales. Otra clave del partido se dio entre Sergio Bufarini y Hugo De León, porque el uruguayo anuló el ataque del delantero rojo pero éste interrumpió siempre la salida clara del otro.

Hubo pocas chances de gol, aunque las más claras fueron para el local y Gremio sólo tuvo llegadas aisladas, hasta que con el correr de los minutos pareció resignarse. Se mostró como un equipo impotente de ir a buscar el resultado para forzar un tercer partido desempate, un conjunto derrotado futbolística y mentalmente por el adversario. El 0 en ambos arcos no se movió, y el pitazo final determinó que Independiente era el Campeón del Continente.

Se trató de la séptima final de Libertadores disputada por el Rojo, obteniendo las 7, es decir un 100% de efectividad. Presten atención a este detalle que les doy: Independiente con sus 7 Libertadores superaba la cantidad total obtenida por el resto del futbol argentino, sí, así como leyeron, todo el resto del Fútbol Nacional sumaba apenas 6 (3 Estudiantes de La Plata, 2 Boca y 1 Racing).

Fue seguramente la final en la que mayor superioridad tuvo sobre su rival, y como dije, pocas veces se había visto o se volvió a ver una diferencia futbolística así en una definición de Libertadores. Independiente que ya era el club con más títulos internacionales del planeta, y obviamente el que más Libertadores tenía, sumaba una más para seguir siendo hasta hoy, casi 40 años después, el máximo ganador de esta competición, seguido por mucho tiempo por Peñarol con 5, y desde el 2007 por Boca cuando recién ese año alcanzó los 6 títulos, suma que el Rojo había logrado 32 años antes.

En el camino hacia la final, Independiente dejó atrás a Olimpia, Estudiantes de La Plata y Sportivo Luqueño en la fase de grupos, con partidos memorables y muy recordados. Luego en semifinales superó a Universidad Católica y a Nacional de Uruguay, para de esa forma acceder a la final con Gremio que entró directamente en la segunda fase por ser Campeón vigente, tal cual lo marcaba el reglamento desde la segunda edición de la copa. En total fueron 12 partidos jugados los del Rojo, con 7 triunfos, 4 empates y una sola derrota (visitando a Olimpia). Convirtió 16 goles y recibió 7, siendo Jorge Burruchaga el que más anotó con 6 goles.

Además del 11 titular en las dos finales, completaron la lista de buena fé de esa Copa:  Gustavo Moriconi, Pedro Monzón, Guillermo Ríos, Ariel Wiktor, Rodolfo Zimmerman, Sergio Merlini, Carlos Carrizo, Gerardo Reinoso, Jorge Clara, José Alberto Percudani, Enrique Sánchez, Gustavo Crnko y René Houseman. Un equipo fantástico aquel Independiente, que muchos lo ponen por completo como el mejor de la historia, no tanto a los delanteros o su arquero sin desmerecer el nivel mostrado por ellos, pero sin dudas la defensa y el mediocampo están entre lo mejor de lo mejor de toda la historia roja, y lo mismo pasa si el análisis se hace individual. Muchos de los jugadores están casi siempre elegidos en el 11 ideal de todos los tiempos, caso Clausen, Villaverde, Trossero, Burruchaga, Giusti, y obviamente el “Maestro” Bochini.

El extraordinario plantel se venía gestando desde principios de la década, y logró encontrar el funcionamiento de la mano de Nito Veiga en 1982, logrando un alto nivel de juego a pesar de no obtener títulos. En 1983 llega José Pastoriza al banco para ganar el Metropolitano, y así llegamos a ésta Libertadores 1984, con el equipo sosteniendo un alto nivel del juego pero además una mayor madurez e inteligencia para controlar partidos.

Un arquero ágil, de reflejos, dueño del área con su notable capacidad de salto y de cortar centros. Laterales increíbles, que cumplían perfecto su función de marca pero aportaban notablemente en la salida y en ataque, mostrando un gran despliegue físico. La dupla central era de excelencia, histórica para el País, con el más amplio abanico de capacidades que se pueda mencionar tanto en el aspecto defensivo como ofensivo.

En el mediocampo Ricardo Giusti era el motor, extremadamente completo por el sector derecho y cerrándose, aportando de forma maravillosa en defensa y ataque. Claudio Marangoni era dueño de todo, caudillo notable, manejaba los hilos del equipo y los tiempos, expresando fútbol de galera y bastón, a pura elegancia pero sin negarse al sacrificio. Jorge Burruchaga era imparable, el mejor año de su carrera hasta ese entonces, con un nivel en ascenso que parecía interminable, podía aparecer en cualquier sector del campo a puro sacrificio e ingresar al área a puro gol, constituyéndose como uno de los futbolistas más completos del país. ¿Qué decir de Bochini? Nada, porque Bochini solamente fue Bochini.

La delantera comúnmente era Alejandro Barberón y Sergio Bufarini, ambos de gran despliegue y sacrificio, luchadores incansables, a tono con el resto del equipo, generando fútbol y peligro para el rival siempre. A ellos se sumaban el aporte de Enrique Sánchez, Jorge Clara y jóvenes con frescura como José Percudani y Gerardo Reinoso. Todo un equipo plagado de estrellas, reconocido por todo el país y el mundo futbolero, comandados por el mejor de los líderes, el “Pato” José Omar Pastoriza.

Por último, decir que con la coronación Independiente ganaba su derecho a jugar la Copa Intercontinental, competición que desde 1980 se había dejado de disputar con ida y vuelta, para pasar a jugarse con partido único en Tokio. El Rojo sería el primero de Argentina en jugarla y ganarla en el continente asiático, y el rival que caería frente al Rey de Copas sería otro rojo, Liverpool de Inglaterra, que se había coronado Campeón de Europa una vez más en mayo, pero ya habrá tiempo para esa magnífica historia.

Les dejo 2 videos:

El primero contiene un resumen de toda la Copa, a partir de los 22:22 minutos.

Y el segundo, es el partido completo de un día como hoy.

2002Primera fecha del tan recordado Torneo Apertura 2002 que ganaría Independiente, con Lanús como rival en una Doble Visera con más de 30 mil personas. El Rojo dirigido por Américo “Tolo” Gallego tenía un gran equipo en cuanto a nombres, pero solamente había disputado amistosos de pretemporada, y un día como debía empezar a jugar por los puntos, bajo la presión de sumar y escaparle al descenso, ya que en el anterior Campeonato Independiente había sido último por primera vez en la historia.

Era un ambiente de gran expectativa para ver al equipo, que ese día formó con: Díaz; Serrizuela, Franco, Milito y Domínguez abajo; al medio Ríos, Castagno Suárez y Guiñazú (66’  Eluchans); doble enganche con Montenegro e Insúa (61’  Rivas); y adelante Silvera.

El estilo e idea de juego quedó demostrado apenas se inicia el partido, con Independiente tomando la responsabilidad y buscando atropellar a su rival. Pero cuando digo atropellar hago referencia a superar al adversario a puro fútbol, con juego asociado y una ambición de ataque como ningún otro equipo tenía. Silvera la referencia en el área y pivoteando para el equipo, los dos enganches sin ninguna ocupación de marca y solamente pensando en atacar, y los volantes por afuera casi como extremos. A eso se le sumaban los dos laterales que prácticamente jugaban como volantes, y no pasaban al ataque de a uno sino ambos a la vez, los centrales del equipo parados en mitad del campo, y con autorización para también pasar al ataque.

Así se plantó Independiente apenas iniciado el primer partido de ese torneo, mostrando cómo sería fecha tras fecha hasta la consagración. Pero a pesar del asedio del Rojo a Lanús, y de merecerlo en pocos minutos de juego, el gol no llegaba, y el visitante se acomodaba cada vez más en la cancha. El arquero Claudio Flores se convirtió en figura rápidamente, sobre todo tapando disparos de media y larga distancia del local. Fueron muchas situaciones de gol para el equipo vestido de azul ese día, pero Lanús tuvo una clarísima en la cabeza de Ariel “Chupa” López que fue a las manos de Leonardo Díaz, y así se fueron al descanso con los arcos en 0.

La segunda parte siguió mostrando a Independiente como dominador y con varias chances de gol, pero todas terminaban con Flores sosteniendo su arco. Ya era la figura descollante del partido, y le sumó taparle un penal a Federico Domínguez, penal que no había sido tal porque Daniel Montenegro exageró cayéndose por un roce. Para ese momento el equipo se veía demasiado impaciente y nervioso por no poder lograr convertir por ninguna vía.

Hasta que sobre el final llegaría el premio a la insistencia, cuando iban 88 minutos del partido. Córner que viene al punto penal y Andrés “Cuqui” Silvera cabecea enviando la pelota al lado del palo, haciendo inútil la estirada de Flores por primera vez en el juego, y desatando una locura en las tribunas de la Doble Visera. En los pocos minutos finales Lanús salió a buscar el empate sin fundamentos futbolísticos, y de contra el local lo liquidaría. Fue una salida rápida de Juan Eluchans por izquierda, adelantó la pelota para Silvera que picó desde el centro a la izquierda, apenas le llega se la pica a Juan Eluchans que había realizado la diagonal hacia el medio y fue él mismo quien pone el 2 a 0.

Gran triunfo en el debut del torneo, en un partido angustiante por la gran cantidad de chances desperdiciadas todo el encuentro, teniendo que esperar casi hasta el final para el desahogo y la tranquilidad. Independiente iniciaba así su camino de campeón, camino que iré repasando como se merece, por ser un equipo que llenó de fútbol a los ojos del hincha de cualquier equipo.

Les dejo el video de un gran resumen del encuentro con todas las situaciones importantes del juego:

Colaboración:  Hernán Paglieri-Vicepresidente Peña Roja Daniel BertoniSan Andrés de Giles

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