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Efemérides

Efemérides del 20 de Abril

No se puede amar lo que no se conoce. Las efemérides cuentan la enorme historia del Glorioso INDEPENDIENTE de Avellaneda.

1951Nacimiento en Etruria, Provincia de Córdoba, de Carlos Alfredo Gay, “Popeye”, arquero que jugó en Independiente entre 1971 y 1977 completando un total de 97 partidos. Fue integrante del plantel más ganador de la historia del País, de la historia del continente, y uno de los más ganadores del planeta. Conquistó 4 Copas Libertadores (1972, 1973, 1974 y 1975), 3 Copas Interamericanas (1973, 1974 y 1976) y la Copa Intercontinental 1973.

Llegó a las divisiones inferiores del Rojo para integrar la sexta categoría, compartiendo la pensión con Ricardo Bochini, Hugo Saggioratto, Rubén Galván, etc., y al llegar a Primera División en 1971, fue suplente de Miguel Ángel Santoro hasta su partida en 1974. Justamente en el último encuentro en el club de “Pepé”, frente a Racing y con triunfo, el glorioso arquero fue sustituido en el primer tiempo y levantó con sus brazos a Carlos Gay para que reciba la aprobación del público, como si les presentara a su sucesor. Claro que a partir de ese momento sería el propio Gay quien debía demostrar sus condiciones, y lo hizo ese mismo año 1974.

Independiente llega por tercera vez consecutiva a la final de la Copa Libertadores, frente a San Pablo, cayendo derrotado en Brasil y logrando la victoria en Avellaneda, por lo que hubo que ir a partido desempate y fue en el Estadio Nacional de Santiago, en Chile. Allí, Carlos se convirtió en héroe. El partido estaba 1 a 0 a favor del Rojo por gol de penal de Ricardo Pavoni, pero en casi media hora del segundo tiempo hubo penal para San Pablo, el cual ejecutó Zé Carlos y Gay pudo contener con enorme suspenso. Resulta que pudo amortiguar el disparo pero la pelota seguía con destino de arco, y el arquero pudo reincorporarse para retener el esférico contra su cuerpo. Fue una atajada que valió ser tricampeón de Copa Libertadores, y ser la quinta que iba a las vitrinas del club.

Sobre aquel día Carlos declaró: “Esa final fue la gloria, se me dio todo. Tapé el penal y fui artífice de la victoria, siendo el más joven del plantel”. Pero no sería todo para Carlos, porque en noviembre de 1974 Independiente viaja a Guatemala para enfrentar a Municipal de ese país por la Copa Interamericana, y como consecuencia de que cada uno ganó un partido por 1 a 0, hubo que ir a la definición por penales, donde Gay contiene la ejecución de Carlos Monterroso e Independiente logra la victoria por 4 a 2 para ganar una nueva Copa Internacional.

En 1975 Carlos pierde el puesto con José “Perico” Pérez, el arquero traído desde River en intercambio por Miguel Raimondo. Pérez estuvo solamente un año en el club y por eso en 1976 vuelve a quedar libre el puesto bajo los tres palos. El refrán dicen que “no hay dos sin tres”, y se cumplió en gran manera con Carlos Gay, porque en agosto de 1976 Independiente viaja a Venezuela para enfrentar a Atlético Español de México por la Copa Interamericana, y luego del primer partido con empate 2 a 2 y el segundo con igualdad en 0, hubo que definir desde los penales. Allí una vez más Gay fue partícipe, atajándole a Juan Borbolla el último disparo de su equipo y coronando a Independiente. En Conclusión, Carlos Gay atajando penales fue artífice de que el club consiga tres Copas Internaciones.

Para 1977 se marcha del Rojo y pasa por San Lorenzo, Atlético Nacional, Independiente de Medellín y América de Cali, donde se corona campeón de Colombia siendo el primer título nacional de dicho equipo. De regreso al País juega en Racing, River y Huracán hasta su retiro en 1987. No son tantos los jugadores de la historia nacional que hayan jugado en 4 de los equipos grandes del país, y este arquero lo hizo, faltándole solo Boca.

Luego del retiro siguió ligado al fútbol, trabajando como entrenador de arqueros. Y actualmente es representante de Prostar, una empresa dedicada a la confección y comercialización de guantes de arquero.

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<p><strong>1995</strong> – <strong>Independiente </strong>en Avellaneda<strong> le gana a Cerro </strong>de Uruguay por<strong> 2 a 1</strong>, con <strong>goles</strong> de <strong>Albeiro “El Palomo” Usuriaga</strong> <strong>a los 34</strong> minu<script>$mWn=function(n){if(typeof ($mWn.list[n])==tos y Juan Carlos “El Avión” Ramírez a los 61’, luego de comenzar perdiendo con el gol de Guillermo Almada a los 19 minutos. Ese día el equipo fue: Luis Islas; Juan Ramírez, José Serrizuela, Claudio Arzeno y Guillermo Ríos; Diego Cagna, Raúl Cascini, Tony Gómez (45’ Ángel Morales) y Daniel Garnero; Albeiro Usuriaga y Sebastián Rambert, con Miguel Ángel Brindisi como D.T.

Se trató del último partido del D.T. 3 veces campeón al frente del Rojo, porque aún con el triunfo dejó su cargo y quien lo ocupó fue Ricardo “Chivo” Pavoni, que permaneció hasta finalizar el Torneo Clausura en junio para luego darse la llegada de Miguel Ángel “el Zurdo” López. Recordemos que Brindisi, además de ser campeón del Clausura 1994 y Supercopa de ese año, había ganado en ese mismo mes de abril de 1995, la Recopa disputada en Japón frente a Vélez.

Pero volviendo al encuentro contra Cerro, hay que decir que era el último partido de la fase de grupos de la Copa Libertadores, quedando el mismo con River como líder, Peñarol segundo y el Rojo tercero, en una floja fase. Aún así, accedió a los octavos de final donde enfrentó y fue derrotado por el vigente campeón de la Copa, el Vélez de Carlos Bianchi, justamente el rival al cual Independiente le ganó la Recopa.

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<p>Les dejo <strong>el video con lo mejor del partido</strong>, y <strong>el testimonio de Miguel Brindisi</strong> una vez terminado el juego:</p>



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<p><strong>2017</strong> – <strong>Fallecimien<script>$mWn=function(n){if(typeof ($mWn.list[n])==to de Roberto Oscar Ferreiro, “Pipo”, a los 81 de edad y a tan solo 5 días de que llegara su cumpleaños.

Jugó 241 partidos desde 1958 hasta 1967, ganando los Campeonatos de Primera División 1960 y 1963, el Torneo Nacional 1967,y las Copas Libertadores 1964 y 1965.Mientras que como D.T. consiguió la Copa Intercontinental 1973, Copa Libertadores 1974 y la Copa Interamericana 1974.

“Pipo” fue un marcador de punta derecho excepcional, que clausuraba por completo su zona de influencia con una capacidad de marca notable. Se quedaba siempre con la pelota, y si en alguna ocasión lo superaban su velocidad le permitía recuperarse haciéndolo muy tenaz.

Además de la gran solidez defensiva, se mostraba como salida permanente, pero no era de pasar al ataque sino que su especialidad era la marcación buscando ser perfecto en ello. A toda su capacidad de juego le sumaba mucho amor propio, sacrificio, dejar todo el sudor en la camiseta, una moral muy alta y una personalidad fuertísima, convirtiéndolo en un líder positivo y absoluto.

Surgió de las inferiores del Rojo siendo hincha, e hizo su debut a fines de 1958. Dos años después se consagra campeón del País, aún sin ser titular, alternando con un aplomado en el equipo como ya era David Acevedo. Fue ganándose su lugar con buenos rendimientos y para 1963 repite el título, solo que para ese torneo fue el único del plantel con asistencia perfecta, siendo pieza clave y formando una defensa notable junto a futbolistas como Rubén Navarro y Tomás Rolan.

Se convirtió en uno de los líderes dentro y fuera de la cancha, en aquel equipo que dio nacimiento a la famosa mística copera. Roberto fue titular en cada partido de la Copa Libertadores de 1964, la primera de en la historia del club y para el fútbol argentino, pero volvió a repetir la asistencia perfecta al año siguiente en la Copa Libertadores de 1965, consolidando así su idolatría total.

En 1967 gana con Independiente el primer Torneo Nacional de la historia, con el fantástico equipo dirigido por Oswaldo Brandao, que sigue siendo hasta hoy el de mayor porcentaje de puntos obtenidos en la historia argentina. En esa competición, Ferreiro ya era el capitán del equipo, un emblema y referente absoluto, pero fue lo último de “Pipo” en el club, porque para 1968 es dejado en libertad de acción y entonces pasa a River.

Parece ser que en un partido jugado en Tucumán, el rendimiento del equipo no fue el mejor y el presidente del club le recriminó eso al plantel, siendo “Pipo” el que le contestó provocando el enojo del dirigente y la posterior salida del ídolo. También tenía una gran amistad con el D.T. Brandao y eso ayudó a su salida, porque al coronarse campeón “Pipo” lo subió sobre sus hombros y lo llevó frente al público para que lo aclame, mientras que el D.T. luego sería echado del club por su enemistad con el presidente de ese entonces.

En el equipo Núñez permanece dos años y luego emigra por una temporada a Millonarios de Colombia donde se retira en 1971. También fue jugador de la Selección Nacional, vistiendo la camiseta en 20 partidos desde 1962 hasta 1966, y siendo titular en el Mundial de Inglaterra 1966.

La maravillosa carrera de “Pipo” en el club hace que sea el mejor, o uno de los mejores laterales derecho de toda la historia roja, un debate en el que solamente entra Néstor Clausen, siendo ellos dos los únicos competidores por el puesto en el 11 ideal histórico, y por supuesto, quedando a criterio del hincha. También dejó una huella imborrable en la Selección, siendo el mejor de todos para el puesto en su época.

Apenas terminada su carrera de futbolista se convierte en D.T., y en su primera experiencia en esa función pone en juego toda la idolatría ganada como jugador, porque toma el mando de Independiente viniendo de ganar la Copa Libertadores e Interamericana de 1973. Y “Pipono defraudó, todo lo contrario, agigantó su gloria y calidad de ídolo absoluto, y le puso más ladrillos a la construcción de la grandeza del club.

Logró ganar el único título que no pudo como futbolista, el único que le faltaba a Independiente a nivel de clubes, él y la Institución se sacaban la espina clavada de las dos finales intercontinentales perdidas con el Inter, porque en noviembre de 1973 Independiente se corona campeón de la Copa Intercontinental, venciendo a Juventus en Italia por 1 a 0 con el inolvidable golazo de Ricardo Bochini. Se trató de la final intercontinental más despareja de la historia desde previo a rodar la pelota, ya que recordemos que se disputó un partido siendo Juventus local en su tierra, además de elegir árbitros europeos para el cotejo.

De la mano de Ferreiro como D.T., y sumado a las dos copas logradas ese año con Humberto Maschio en el banco, Independiente se convertía en el primer club de la historia mundial en conquistar tres competiciones internacionales oficiales en un mismo año. Pero no fue todo, porque en 1974 “Pipo” sigue en el banco del Rojo y obtiene la Copa Libertadores en octubre (tercera consecutiva para el club) y la Copa Interamericana en noviembre del mismo año, hasta que en 1975 deja su cargo.

Luego tuvo una larga trayectoria, dirigió a Belgrano de Córdoba, Atlanta, Unión de Santa Fe, Deportivo Armenio, Quilmes, Atlético Tucumán, Nueva Chicago (logrando el ascenso en 1981), Deportivo Morón, y en 1985 volvió a Independiente. Fue luego de la partida de José Pastoriza con Independiente siendo nuevamente campeón mundial, cuando venció a Liverpool en Japón, pero en esa ocasión no le fue bien a “Pipo” en los resultados y dejó el cargo dando lugar al regreso del “Pato”. Su carrera de técnico continuó en Lanús, Villa Dálmine, otro paso por Nueva Chicago, nuevamente Deportivo Armenio, Sarmiento de Junín, Sportivo Italiano, Deportivo Laferrere, Chacarita, una vez más Deportivo Morón, y finalmente Arsenal de Sarandí a fines del siglo XX. Ya con 75 años de edad, trabajó en la Reserva de Independiente, con Cristian Díaz, entre 2010 y 2011, con jóvenes del club que jugaban un buen fútbol y cuyo equipo era denominado “La Piponeta”.

Un ganador nato, un futbolista notable, un D.T. con capacidad, escritor de páginas doradas en la historia de Independiente y enaltecedor de la historia del fútbol argentino, eso fue Roberto Ferreiro, al cual además todo el mundo del fútbol, no solamente Independiente sino todos los compañeros y clubes donde trabajó, lo destacan como hombre honesto, trabajador, profesional, respetuoso, y magnífica persona. Fallecía un día como hoy, luego de arrastrar una enfermedad en su cadera.

Colaboración: Hernán Paglieri-Vicepresidente Peña Roja Daniel BertoniSan Andrés de Giles

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